Page 656 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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Abrió los ojos: eran de un azul intenso. La
boca se abrió, y salió un rumor de insecto;
me incliné más para escuchar, evitando mi
repulsión y el horror que me producían la
nariz y las orejas destrozadas.
—Agua. Por amor de Dios... agua...
Era Hilary Bond.
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EL RELATO DE BOND
Stubbins y yo nos quedamos con Hilary
durante algunas horas, dándole sorbos de
agua. Periódicamente Stubbins salía en
rondas circulares por el bosque, gritando
para llamar la atención de más super‐
vivientes. Intentamos curar las heridas de
Hilary con el equipo de primeros auxilios de
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