Page 918 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 918
... Y entonces —¡lo más misterioso de
todo!— me encontré nuevamente allí —no
puedo ser más claro—; no era exactamente
como despertarse, sino como si me hubiesen
conectado, de la misma forma que se
enciende una lámpara eléctrica. En un
momento, nada; al siguiente, consciencia
plena y escalofriante.
Podía ver otra vez. Tenía una visión clara
del mundo, del casco verde de la Nave del
Tiempo a mi alrededor y del brillo óseo de
la Tierra más allá.
¡Era la existencia una vez más! Y un pánico
profundo, un horror ante el intervalo de
ausencia se abrió paso por mi sistema.
Nunca he temido al infierno sino a la no
existencia. De hecho, tiempo antes había
decidido que recibiría con agrado cualquier
agonía que Lucifer reservase para los
incrédulos inteligentes, ¡si esos dolores me
servían corno prueba de que mi conciencia
todavía existía!
918

