Page 919 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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Pero no se me permitió rumiar mis
inquietudes, porque recibí la extraordinaria
sensación de elevarme. Sentí una fuerza
creciente sobre mí, como si un enorme imán
me impulsase hacia arriba. El tirón aumentó
—yo era como un átomo por el que luchasen
fuerzas monstruosas— y luego de pronto la
tensión se resolvió. Volé hacia arriba,
sintiéndome exactamente como si fuese
nuevamente un niño pequeño levantado
por las manos fuertes y seguras de mi padre;
entonces había tenido la misma sensación
de ligereza, la sensación de volar. La
estructura de la Nave del Tiempo se levantó
conmigo, por lo que era como estar en el
centro de un globo inmenso y verde que se
levantaba desde el suelo.
Miré abajo, o al menos lo intenté; no podía
sentir la cabeza o el cuello, pero mi campo
de visión se inclinó hacia abajo. Pueden
imaginar que la Nave que me rodeaba tenía
la forma de un barco de vapor pero
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