Page 791 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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De pronto llegamos al límite del bosque; salí
de los últimos árboles y me encontré
corriendo por un prado.
Tomé grandes bocanadas de aire y me volví
para mirar el bosque en llamas. El humo
subía, formando una columna que llegaba al
cielo, oscureciendo las estrellas; y vi, en el
corazón del bosque, enormes llamas —de
cientos de pies de alto— que se erguían
como edificios.
Los Morlocks seguían huyendo del
resplandor, pero en menor número; los que
salían del bosque estaban desaliñados y
heridos.
Di la vuelta, y caminé a través de hierba
larga y dura. Al principio sentía un calor
intenso en la espalda; pero después de una
milla se había reducido, y el resplandor
carmesí del incendio se convirtió en un brillo
más débil. Después de eso ya no vimos más
Morlocks.
Atravesé una colina, y en el valle tras ella
llegué a un lugar que había visitado antes.
Había acacias, varios dormitorios y una
estatua —incompleta y rota— que me había
recordado a un fauno. Caminé hacia el
interior del valle, y acunado en sus recodos
encontré un riachuelo que recordaba. Su
superficie, turbulenta y desigual, reflejaba la
luz de las estrellas. Me senté en la orilla y
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