Page 22 - Hijos del dios binario - David B Gil
P. 22
su expresión aún más severa. Vestía traje y abrigo,
pese a que la noche era calurosa; su inglés,
impecable, resultaba inquietantemente átono,
carente de un acento que delatara su procedencia.
—¿Es un agente de Rosesthein?
—No.
Daniel se encontraba desconcertado, pero aquel
extraño no parecía dispuesto a ofrecerle pista
alguna. Por fin comprendió con quién estaba
hablando.
—Señor Solomon Denga, no debería tomarse
tan mal el que alguien le rechace una copa.
El interpelado amagó una sonrisa y avanzó
hacia él. Adelbert se orientó de perfil, pero fue una
reacción instintiva. Si aquel hombre hubiera tenido
intenciones hostiles, no se habría manifestado
abiertamente tras irrumpir en su habitación.
—Me ha obligado a esta intromisión, señor
Adelbert. —Denga buscó algo en el interior de su
abrigo mientras cruzaba la habitación—. He
recorrido una larga distancia para hablar con usted,
pero nuestra conversación debía ser privada, nada
que se pueda tratar en los pasillos de un hotel.
Se detuvo frente a Daniel y le tendió un sobre
de cartón precintado con hilo rojo.
—Me temo que ha venido hasta Nueva Delhi
22

