Page 27 - Hijos del dios binario - David B Gil
P. 27
tiempo en una de sus pasiones: los libros. Había
escuchado que Nueva Delhi aún conservaba tres
bibliotecas públicas y una modesta librería en Main
Bazaar, en el barrio de Paharganj, próxima al
Imperial Cinema. El taxista le dejó tan cerca del
viejo corazón de la ciudad como le fue posible, a
partir de ahí la alternativa era caminar o tomar uno
de los rickshaws que, a golpe de pedal, avanzaban
por las atestadas calles, siempre con una pareja de
turistas detrás, ansiosa por congelar recuerdos a
través de la lente de su réflex. Optó por caminar.
El cielo exudaba un calor grisáceo, como el
alquitrán recién vertido sobre el asfalto; ni el sol ni
la lluvia conseguían diluir aquella coraza plomiza.
Cualquier persona sensata se habría refugiado en
un restaurante o en un centro comercial, al amparo
del aire acondicionado.
Cuando llegó a Main Bazaar se pudo empapar
de la Delhi que todo el mundo busca, de aquella
decadencia que muchos encuentran tan romántica,
con sus edificios ruinosos pero superpoblados, sus
escaparates repletos de falsificaciones, cientos de
cables telefónicos surcando el cielo de un tejado a
otro, sus puertas entreabiertas, soslayando vidas
ajenas, el olor a especias y a sudor, los reclamos de
los vendedores resonando en los oídos... Daniel,
27

