Page 230 - Hijos del dios binario - David B Gil
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Capítulo 7
El recuerdo de lo que fuimos
Hacía horas que la noche había caído sobre la
bahía de Osaka, pero el pálido resplandor de las
luces de argón aún iluminaba las últimas plantas
de la sede del Nihon Merchant Group, una
estilizada torre de metal a orillas del Yodogawa. En
su interior, los conductos de ventilación
continuaban exhalando un aire frío que resecaba
las gargantas y apremiaba a salir al aire libre; aun
así, ninguno de los congregados en la sala de
reuniones del penúltimo piso tenía la más mínima
intención de abandonar su asiento.
Cinco de ellos, hombres de mediana y
avanzada edad embutidos en caros trajes italianos,
se encontraban sentados a ambos lados de la larga
mesa de trabajo, sus ojos clavados, en algunos
casos con rabia mal disimulada, en aquel que
presidía la reunión: Kenzõ Inamura, que tomaba
notas en una hoja en blanco. Escribía con la calma y
la pulcritud de un maestro de kaisho,[5] como si no
hubiera nadie más allí, mientras sus contertulios
apretaban los labios y crispaban los puños bajo la
mesa, capaces de tolerar a duras penas la arrogante
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