Page 235 - Hijos del dios binario - David B Gil
P. 235

posiciones  desesperadas  —señaló  Denga  mientras


           caminaba junto a su jefe.


                  —Podría  decirse  que  ellos  han  abierto  las


           hostilidades.



                  —Ellos  pusieron  en  pie  un  negocio  en  el  que


           usted  pretende  entrar  como  un  elefante  en  un


           invernadero. Quizás el primer paso debería haber


           sido  reunirse  con  ellos,  antes  incluso  de  hacer


           públicas  sus  intenciones…  Puede  que  así  hubiera


           evitado que se pusieran tan nerviosos.


                  Inamura miró de soslayo a su ayudante y pulsó



           el  botón  para  llamar  al  ascensor.  Una  de  las


           costumbres  de  Solomon  Denga  era  decirle


           abiertamente  lo  que  pensaba,  algo  que  podía


           resultar  sumamente  molesto  en  ocasiones  como


           aquella, pero el fundador de Inacorp lo consideraba


           más  una  virtud  que  una  osadía.  Desde  su


           perspectiva,  solo  los  mediocres  confunden  lealtad


           con  sumisión  silenciosa.  Él,  sin  embargo,  prefería


           depositar  su  confianza  en  alguien  que  no  tuviera



           recelos  en  expresar  sus  pensamientos.  Así  evitaba


           desagradables sorpresas.


                  —Ellos  no  han  creado  ningún  negocio  —


           puntualizó  Inamura  mientras  esperaba—,  la


           construcción  de  grandes  infraestructuras  es  una


           empresa  tan  vieja  como  el  primer  gobierno  en




                                                                                                            235
   230   231   232   233   234   235   236   237   238   239   240