Page 234 - Hijos del dios binario - David B Gil
P. 234

—¿Qué  quiere  decir?  —preguntó  el  veterano


           constructor.


                  —Me refiero a Takumatsu Ikawa.


                  —¿Takumatsu?  ¿El  mediador  empresarial  de



           Tokio?


                  —Takumatsu,  el  negociador  de  la  yakuza,  más


           bien. Intentó contactar conmigo después de que mi


           grupo anunciara que entraría en el negocio de las


           plataformas  costeras.  Podrían  haber  intentado


           reunirse  conmigo,  llegar  a  un  acuerdo  entre


           hombres  de  honor.  Pero  no,  prefirieron  recurrir  a



           sus malas influencias.


                  Õtsuka miró los rostros a su alrededor, primero


           con expresión descreída, pero las miradas esquivas


           de  sus  socios  le  convencieron  de  que  aquello  era


           cierto.


                  —La próxima vez midan mejor sus fuerzas —


           les aconsejó Inamura mientras se ponía en pie—. Si


           es que hay próxima vez.


                  Se  guardó  la  pluma  y  el  papel  en  el  bolsillo



           interior de la chaqueta y abandonó la estancia sin


           mirar atrás. Denga lo siguió y cerró la puerta tras


           ellos;  aun  así,  mientras  avanzaban  por  el  pasillo


           acristalado, podían escuchar la discusión acalorada


           que se había reavivado en la sala de reuniones.


                  —No  es  inteligente  empujar  a  las  personas  a




                                                                                                            234
   229   230   231   232   233   234   235   236   237   238   239