Page 29 - Hijos del dios binario - David B Gil
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Un  anciano  encorvado,  encaramado  a  una


           escalera  sobre  raíles  y  que  sujetaba  un  libro  entre


           las manos, pegó la barbilla al pecho y lo miró por


           encima de las gafas. Al comprobar que solo era un



           turista occidental más, volvió la vista y retornó a su


           lectura.  Junto  a  la  entrada  había  un  pequeño


           mostrador donde se apilaban libros amarillentos y


           un estilizado terminal de tripas de grafeno y cristal


           blanco.  Tras  la  pantalla,  un  segundo  anciano,


           probablemente el propietario, leía sin molestarse en


           dedicar  una  mirada  al  nuevo  visitante.  Aun  así,



           Daniel musitó un respetuoso buenos días, como el


           que se persigna antes de adentrarse en un templo.


                  Avanzó por uno de los pasillos deslizando los


           dedos  sobre  los  lomos  de  los  libros,  dejándose


           llevar por el olor a papel viejo y por el crujido del


           suelo  de  madera.  Mientras  recorría  los  estantes,


           comprendió  que  allí  donde  parecía  reinar  el  caos


           realmente  gobernaba  un  orden  subyacente.  No


           había  letreros  que  dividieran  las  secciones  por



           género,  nacionalidad  o  autores,  pero  la  pauta


           estaba  allí  para  el  que  supiera  leerla:  ficción,


           ensayo,  biografías  entre  ambos...  En  los  estantes


           bajos  se  acumulaban  las  últimas  ediciones  que


           vieron la luz, de las dos primeras décadas del siglo


           XXI,  y  en  los  estantes  más  elevados,  más




                                                                                                             29
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