Page 378 - Hijos del dios binario - David B Gil
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cuidado, hurgó en las viscosas tripas hasta que dio
con lo que estaba buscando: un destornillador tan
pequeño que era fácil de ocultar en un puño
cerrado. Lo extrajo y lo secó frotándoselo contra la
ropa.
Se inclinó sobre la tapa del desagüe y comenzó
a desatornillarla. La retiró sin hacer ruido y metió
el brazo hasta el codo. Al fondo de la tubería,
ajustado a las paredes del cilindro, había algo
flexible envuelto en plástico. Tiró del paquete
lentamente hasta que lo sacó a la luz: era una
especie de cuadernillo grapado, meticulosamente
envuelto. Secó el exterior de la bolsa con una toalla
y, cuando estuvo seguro de que no quedaba el
menor rastro de humedad, abrió el cierre
hermético.
Se sentó sobre los cojines, la espalda contra la
pared de mármol vitrificado, y sujetó el pequeño
cuento entre sus manos. El viaje de Relator, rezaba el
título impreso en la portada de cartón, su más
preciado tesoro, su única posesión real. ¿Cuántas
veces lo había leído? Era incapaz de decirlo. Su
mirada había recorrido esas páginas cientos de
veces desde que Edith, la única mentora cuyo
nombre llegara a conocer, las dejara para él antes
de ser expulsada de St. Martha. Demasiado
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