Page 1025 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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del conflicto—, llegando a causar billones de bajas en
un solo ataque. Como táctica de choque destinada a
sembrar el terror, los ataques a los Orbitales
fracasaron. Como estrategia militar, su resultado
principal fue dispersar los recursos idiranos y
aumentar todavía más el ya considerable número de
tareas al que debían enfrentarse los contingentes de los
Grupos Principales de Combate de la armada idirana,
quienes no tardaron en descubrir lo difícil que
resultaba localizar y atacar de forma efectiva los
Orbitales de la Cultura, las Rocas, las fábricas y los
Vehículos Generales de Sistemas que se encargaban de
producir el equipamiento y materiales bélicos de la
Cultura. Al mismo tiempo, los idiranos estaban
intentando controlar los inmensos volúmenes de
espacio y los grandes contingentes de aquellas
civilizaciones, normalmente reluctantes —y, a
menudo, declaradamente rebeldes—, que la retirada
de la Cultura había dejado dentro de su esfera de
influencia. En 1333 el Acuerdo sobre la Conducción de
la Guerra fue modificado para prohibir la destrucción
de hábitats no militares que contaran con poblaciones
fijas, y los enfrentamientos siguieron desarrollándose
de una forma algo más sometida a restricciones hasta
el final de la guerra.
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