Page 261 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
P. 261
la proa, como si se encontrara en un campo de poca
intensidad, o...
—Kraiklyn! —chilló Mipp—. ¡Puedo verlo! ¡Está
ahí! Yo... Vosotros... Estoy... —balbuceó.
—Oídme todos, ¿queréis hacer el favor de
calmaros un poco?
—Puedo sentir algo... —empezó a decir Yalson.
Horza echó a correr hacia la entrada del pasillo.
Lamm, que había empezado a retroceder, se detuvo y
se puso las manos en las caderas apenas vio cómo
Horza se alejaba corriendo de él. El aire vibraba con
una especie de rugido distante, como una gran cascada
oída desde el fondo de una cañada.
—Yo también puedo sentir algo, es como si...
—¿Qué estaba gritando Mipp?
—¡Vamos a estrellarnos! —gritó Horza mientras
corría.
El rugido se aproximaba y se iba haciendo más
fuerte a cada segundo que pasaba.
—¡Hielo! —Era la voz de Mipp—. ¡Voy a hacer
despegar la lanzadera! ¡Corred! ¡Es una pared de hielo!
¡Neisin! ¿Dónde estás? ¡Neisin! ¡Tengo que...!
—¿Qué?
—¿HIELO?
261

