Page 296 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
P. 296
6
Los Devoradores
Durante un segundo Horza careció de peso. Sintió
como su cuerpo era atrapado por los torbellinos de
viento que entraban remolineando por el hueco de las
puertas, atrayéndole hacia ellas. Se agarró a la ranura de
la pared que había utilizado antes para sujetarse. La
lanzadera inclinó el morro, y el rugido del viento se hizo
más potente. Horza estaba flotando con los ojos
cerrados, sus dedos metidos en la hendidura de la
pared, esperando el choque final; pero el aparato logró
volver a nivelarse y Horza se encontró otra vez con los
pies en el suelo.
—¡Mipp! —gritó.
Fue tambaleándose hacia la puerta. Sintió que el
aparato empezaba a virar y se volvió hacia el hueco de
las puertas traseras. Seguían cayendo.
—Se acabó, Horza —dijo Mipp con un hilo de
voz—. La he perdido. —Parecía encontrarse muy débil,
como si estuviera sumido en una mezcla de calma y
desesperación—. Voy a volver a la isla. No llegaremos
allí, pero... Nos estrellaremos dentro de unos
momentos... Será mejor que te acuestes junto al
296

