Page 326 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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—No eres un invitado, oh despojo del mar, regalo

              de  la  sal.  Eres  una  recompensa  y  un  trofeo:  nuestro

              para  que  nos  lo  quedemos,  mío  para  que  te  utilice.


              Botín del mar y del sol y el viento que nos ha traído el

              Destino. Je, je, je... —La sonrisa de Fwi—Song volvió

              acompañada por una risita de colegiala, y una de sus


              inmensas  manos  se  alzó  para  ocultar  los  pálidos

              labios—. ¡El destino reconoce a su oráculo y le envía


              sabrosos regalos! ¡Y se los envía justo cuando algunos

              miembros  de  mi  rebaño  habían  empezado  a  sentir

              ciertas dudas! ¿No es así, Señor Primero?



                     La cabeza con forma de tórrela se volvió hacia la

              flaca  silueta  del  hombre  de  la  piel  blanquecina  que

              permanecía inmóvil junto a la montaña de carne con


              los  brazos  cruzados.  El  Señor  Primero  asintió  en

              silencio.


                     —El destino es nuestro jardinero y nuestro lobo. El

              destino acaba con los débiles para honrar a los fuertes.


              El noble y viril oráculo ha hablado.


                     —Y la palabra que muere en la boca vive dentro

              del  oído  —dijo  Fwi—Song,  volviendo  su  inmensa


              cabeza hacia Horza.


                     «Bueno,  al  menos  ahora  sé  que  es  un  varón  —

              pensó  Horza—.  No  sé  si  me  servirá  de  algo,  pero


              siempre es un comienzo.»





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