Page 328 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
P. 328
arena. Uno de los extremos del tronco estaba muy
afilado. Los que habían traído al joven lo clavaron en la
arena al otro lado de la hoguera que ardía ante Horza,
de tal forma que el joven quedó colocado de cara al
Cambiante.
—Este, mi libación de los mares —dijo Fwi—Song
volviéndose hacia Horza mientras señalaba al joven que
temblaba y gemía con los ojos girando locamente dentro
de sus cuencas y los labios goteando saliva—, es mi
muchacho travieso, llamado Veintisiete desde su
renacimiento. Era uno de nuestros muy respetados y
amadísimos hijos, uno de nuestros ungidos, uno de
aquellos con quienes compartíamos la nobleza de ser
bocados sabrosos, uno más de quienes forman la
hermandad de papilas gustativas de la gran lengua de
la vida. —La voz de Fwi—Song burbujeaba con una risa
apenas contenida mientras hablaba, como si
comprendiera lo absurdo del papel que estaba
representando y apenas pudiera resistir la tentación de
la autoparodia—. Esta astilla de nuestro árbol, este
grano de nuestra playa, este réprobo se atrevió a correr
hacia el siete veces maldito vehículo del Vacío. Rechazó
el don de la carga con que le honramos; escogió
abandonarnos y huir a través de las arenas cuando el
enemigo alienígena pasó sobre nosotros el día de ayer.
No confió en nuestra gracia salvadora, sino que se
328

