Page 346 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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reservado para ellos. Tenían que encontrar su sitio en
el conjunto de la galaxia; y quizá incluso fuera de ella.
Las especies más maduras podían buscar su propia
salvación; tenían que crear sus propias reglas y hallar
su propia paz con Dios (y el que Dios se alegrara de
sus logros incluso cuando negaban Su existencia era un
signo más de la generosidad divina). Pero las otras
especies, las razas sumidas en el caos y los conflictos...,
necesitaban ser guiadas.
Había llegado el momento de olvidar los juguetes
de la lucha y el esfuerzo guiados por el interés egoísta.
Que los idiranos lo hubiesen comprendido era un
signo de que ese momento ya había llegado. Un nuevo
mensaje había empezado a difundirse en ellos y en la
Palabra que era su herencia de lo divino, el Hechizo
contenido dentro de su herencia genética: Creced.
Portaos bien. Preparaos.
Horza compartía la incredulidad de Balveda hacia
la religión de los idiranos, y aquellos ideales
excesivamente planeados y deliberados le parecían
idénticos a las fuerzas restrictivas de la vida que tanto
despreciaba en la ética de la Cultura, aunque en
principio ésta fuese bastante más benigna. Pero los
idiranos confiaban en sí mismos, no en sus máquinas,
y eso hacía que siguieran formando parte de la vida.
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