Page 353 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
P. 353

más no tener alma. Pero si acaba resultando que tienes

              alma te agradeceré que vuelvas y me lo digas para que

              pueda reírme un buen rato, ¿de acuerdo?


                     El Señor Primero tensó el nudo de la mordaza y la


              cabeza  de  Horza  volvió  a  entrar  en  contacto  con  el

              tronco.


                     El lugarteniente de Fwi—Song acabó de afilar los


              relucientes juegos de dentaduras postizas, se puso en

              pie y habló con los Devoradores que seguían sentados


              alrededor de la hoguera. Pasado un rato fueron a las

              tiendas  y  la  playa  quedó  desierta.  Horza  se  dedicó  a

              contemplar la agonía de las hogueras.


                     Las olas rompían suavemente contra la arena, las


              estrellas se movían en lentos arcos sobre su cabeza y el

              lado diurno del Orbital era una línea de luz en lo alto.

              La  silenciosa  masa  de  la  lanzadera  enviada  por  la


              Cultura  esperaba  en  silencio  reflejando  la  luz  de  las

              estrellas y del Orbital. El hueco de sus puertas traseras


              parecía  una  caverna  que  ofrecía  el  refugio  de  la

              oscuridad.


                     Horza  ya  había  examinado  los  nudos  que  le


              inmovilizaban las manos y los pies. Disminuir el grosor

              de sus muñecas no serviría de nada; la cuerda, liana o

              lo  que  fuera  que  habían  utilizado  para  atarle  estaba


              tensándose  de  forma  casi  imperceptible  a  cada

              momento,  por  lo  que  compensaría  la  reducción  en


                                                            353
   348   349   350   351   352   353   354   355   356   357   358