Page 365 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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hizo que el hombre de piel blanquecina se quedara tan
inmóvil como una estatua—. ¡Atráz! Guarda eza arma;
¡yo le enzeñaré a ezte niño traviezo cómo tratamoz a
loz de zu claze!
Los dos Devoradores tiraron del brazo de Horza
hasta dejarlo extendido ante él. Uno de los
Devoradores pasó una pierna por detrás del tronco,
apoyó el cuerpo en él y atrapó la otra mano de Horza
con su peso. Fwi—Song se había puesto el reluciente
juego de dientes de acero con agujeros. Miró fijamente
al Cambiante, y el Señor Primero retrocedió
sosteniendo la pistola de proyectiles por el cañón. El
oráculo hizo
una seña con la cabeza a otros dos Devoradores
que se acercaron a Horza y le obligaron a abrir los
dedos de la mano atándole la muñeca a un palo. Horza
podía sentir cómo todo su cuerpo temblaba.
Desconectó toda las sensaciones de aquella mano.
—¡Traviezo, traviezo regalo del mar! —dijo Fwi—
Song.
Se inclinó hacia adelante y el dedo índice de
Horza desapareció dentro de su boca. Fwi—Song cerró
el juego de dientes con agujeros sobre él atravesando
la carne y se echó hacia atrás en un movimiento muy
rápido.
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