Page 369 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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Horza retorció la espalda y lanzó un nuevo escupitajo

              al rostro de uno de los hombres que sostenían el palo

              al que estaba atado. El hombre dejó escapar un chillido


              estridente y cayó de espaldas; los demás soltaron el

              palo  y  huyeron  a  la  carrera.  Fwi—Song  estaba

              empezando  a  ponerse  azul  del  cuello  para  abajo.


              Seguía  temblando  y  agarrándose  el  cuello  con  una

              mano y al Señor Primero con la otra. El Señor Primero


              estaba de rodillas con el rostro inclinado hacia el suelo.

              Gemía  e  intentaba  quitarse  la  saliva  venenosa  de  la

              cara  para  aliviar  la  insoportable  sensación  de


              quemadura que estaba consumiéndole los ojos.


                     Horza  miró  rápidamente  a  su  alrededor.  Los

              Devoradores  miraban  fijamente  a  su  oráculo  y  su


              primer  discípulo  o  a  él,  pero  no  hacían  nada  para

              ayudarles o para impedirle escapar. No todos gritaban

              o lloraban; algunos seguían cantando con voz rápida


              y temerosa, como si alguna de las palabras que salían

              de sus labios pudiera detener aquellos acontecimientos

              terribles  que  estaban  teniendo  lugar  ante  ellos.  Pero


              todos  estaban  empezando  a  retroceder,  alejándose

              poco a poco del oráculo y el Señor Primero, así como


              del Cambiante. Horza tensó el brazo intentando liberar

              la mano que seguía atada al palo; podía notar cómo las

              ligaduras empezaban a ceder.



                     —¡Aah!



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