Page 407 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
P. 407
algunos en movimiento y algunos inmóviles. Sombras
y siluetas borrosas se deslizaban lentamente por su
interior.
Un acto de trapecio con animales a velocidad lenta
iba alcanzando gradualmente su apogeo por encima de
su cabeza. Horza reconoció a los animales que lo
ejecutaban; más tarde se convertiría en un número de
combate.
Algunas personas pasaron junto a Horza; eran
humanoides de considerable estatura vestidos con
atuendos fabulosos que relucían como el abigarrado
paisaje nocturno de una ciudad vista desde el cielo.
Hablaban entre ellos con voces tan agudas que casi
resultaban inaudibles, y una fina red de tubos de color
dorado que se desparramaba alrededor de sus rostros
rojo fuerte y púrpura oscuro emitía nubéculas de gas
incandescente que se enroscaba alrededor de la
desnudez de sus hombros y sus cuellos semiescamosos,
deshilachándose lentamente en una aureola anaranjada
que se iba disipando a su espalda. Horza les vio pasar.
Sus capas ondulaban dando la impresión de pesar tan
poco como el aire a través del que avanzaban, y se
encendían y se apagaban continuamente mostrando la
imagen de un rostro alienígena. Cada capa mostraba
una parte de una inmensa imagen en movimiento, como
si un proyector situado en los cielos enfocara con su haz
407

