Page 928 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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El  movimiento  del  tren  se  había  alterado.  Seguía

              meciéndole,  pero  más  deprisa  que  antes,  y  el  ritmo

              también  había  cambiado.  La  nueva  vibración  era


              bastante  más  rápida,  y  hacía  pensar  en  un  corazón

              latiendo  a  toda  velocidad.  Quayanorl  tenía  la

              impresión de que ahora no sólo podía sentirla, sino que


              también podía oírla. Era como el ruido del viento que

              soplaba  por  aquellos  agujeros  enterrados  a  gran


              profundidad  bajo  la  desolación  barrida  por  las

              ventiscas  de  la  superficie...  O  quizá  sólo  fueran

              imaginaciones suyas. No estaba muy seguro.



                     Volvía a tener la sensación de que era muy pequeño.

              Estaba  viajando  con  sus  amiguitos  y  su  viejo  Mentor

              Querl  y  el  movimiento  le  acunaba,  adormilándole  y


              haciéndole entrar y salir de un sueño feliz y placentero.


                     «He hecho todo lo que podía hacer —pensaba una y

              otra vez—. Puede que no sea suficiente, pero he hecho

              todo cuanto podía.» Aquello le consolaba.



                     Le hacía sentirse más tranquilo y a gusto, como la

              disminución  del  dolor;  le  adormilaba,  como  el

              movimiento del tren.



                     Volvió  a  cerrar  el  ojo.  La  oscuridad  también  era

              agradable  y  reconfortante.  No  tenía  ni  idea  de  qué

              distancia había recorrido, y estaba empezando a pensar


              que  no  importaba.  Sintió  que  volvía  a  perder  el

              contacto  con  el  mundo  real.  Estaba  empezando  a


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