Page 363 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
veces la cansina caravana de un extremo a otro, estaba
en todas partes donde era preciso, ponía paz en los
ánimos excitados, y no se cansaba. Salía de avanzada
con dos o tres de los hombres o mujeres más frescos, y
no se cansaba. Y el abuelo Jones se apergaminaba más
y más sin perder su mal genio y su enérgica voz como
un cacareo.
—¡El pozo de Ammán! ¡Allí!
Era una pirámide de rocas blanquecinas, con dos o
tres palmeras escuálidas al lado...
—Hay agua —dijo Zulfikar.
—¿Cómo lo sabes?
—Las palmeras, Sergio... están verdes... Entre las
rocas amontonadas había un charco de agua turbia que
se derramaba lentamente, perdiéndose entre la arena.
Ninguno de los hombres protestó por el sabor del
agua, ni por su dudosa limpieza. Acamparon allí
aquella noche, hartándose de agua, y por casi primera
vez en la travesía del desierto, de comida.
—Y ahora... una semana hasta Halfaya Pass... Hasta
allí no hay peligro... después... ya veremos.
—¿Qué piensas? —dijo Marta di Jorse.
—En lo que hará Edy.
—Pues más te vale pensar en lo que harás tú, si no
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