Page 370 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
P. 370
Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
guardia y disparar en caso de emergencia. Además de
eso, montó otro retén junto a las carretas. Unos cuantos
leños resecos sirvieron para encender una hoguera, y
el abuelo Jones se divirtió un horror cocinando
caliente.
—¿Quién quiere sopa de carne, bollos y guindas de
postre?
Esta vez sí que tenían hambre. Cenaron juntos Sergio,
Zulfikar y Marta, y después, Sergio intentó por
enésima vez limpiar su reloj. Afortunadamente, el
calendario funcionaba todavía, a pesar de que el
cronómetro se hubiera detenido. Se durmió
tranquilamente, pensando que cada vez necesitaba
más horas de sueño. Al principio de su estancia en la
tierra, había tenido bastante con siete, como en la
ciudad. Después esta cantidad había aumentado
lentamente, y ahora no se conformaba con menos de
nueve. Pero a todos los demás les parecía que dormía
poco, pues era rara la persona que dormía menos de
diez horas.
—¡Despierta! —gritó Marta.
Estaba casi sentada encima de él, con las caderas de
muchacho rozándole y el pesado busto inclinado sobre
su rostro.
—A estas horas no me apetece —dijo Sergio, medio
370

