Page 373 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


            el oficio? Situando al Zurdo Ribas en el desfiladero del

            Río Rojo, podemos volver por allí... ¿está claro? Bueno;

            ya lo verás, porque como vas a venir con nosotros de


            cocinero...


               El río corría, torrentoso y negro, rozando las ramas

            de  los  grandes  árboles  que  se  inclinaban  sobre  él.


            Había  allí  un  calor  húmedo,  muy  distinto  del

            abrasador horno que había sido el desierto; pero quizá

            por ello, la sensación de ahogo y de fatiga era superior.


            Aneberg,  inquieto,  con  los  furiosos  ojos  fijos  en  la

            negra corriente, se resistía a pasar...


               El  abuelo  Jones,  subido  en  su  carreta,  que  tras

            muchas discusiones había conseguido llevar consigo,


            miraba  también  con  desconfianza  el  presunto  vado,

            donde  las  negras  aguas  saltaban  y  ondulaban,


            formando               densas           espumas,              con        un        aspecto

            amenazador.


               —Pasa tú, Marcus —ordenó el Capitán—. Y ve con


            cuidado.


               Marcus, espoleando su caballo, comenzó a atravesar

            la  espumeante  corriente.  Llevaba  en  una  mano  un

            largo machete, cuya hoja brillaba débilmente bajo los


            escasos rayos de sol que atravesaban las espesas ramas.

            Poco a poco, el caballo, tras algún caracoleo espantado,

            comenzó a introducirse en las oscuras aguas.




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