Page 536 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
varias parejas de hombres, cogidos por los hombros,
comenzaron a dar saltos sobre el lodazal, salpicando a
todos y poniéndose ellos mismos perdidos de barro.
—Oye tú... —dijo Sergio, inclinándose hacia el rubio
Eduardo, y sintiéndose ligeramente mareado por la
bebida—. ¿No hay chicas?
—Eso faltaba —contestó Eduardo, cortándose un
gigantesco trozo de ternera—. Si traigo chicas, no me
acabáis la casa... Lo siento, pero bueno está que comáis
y bebáis, y me hagáis la casa a cambio... pero comer,
beber, tener chicas, y además que me lo tenga que
hacer yo todo, no...
—¿Qué piensas poner aquí? —preguntó el Vikingo.
—A mí —dijo Eduardo, con la boca llena— lo que
más me gusta es curtir pieles... y a eso me voy a
dedicar. Pondré un anuncio en el camino, y utilizaré
ese arroyo para el batán... y cuando hayamos
terminado, le diré a Edita que se venga aquí conmigo...
Ganas tiene, porque está de tres meses...
—¿Y los bandidos? —preguntó Sergio. —Bueno... las
paredes son en su mayor parte de piedra, como ves.
Tengo cuatro rifles, y mi hermano Jaime... ese
jovenzuelo que está allí, dando saltos, se vendrá con
nosotros... Veremos a ver quien puede más...
suponiendo que llegue el caso, porque tú sabes que los
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