Page 537 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
bandidos rara vez se meten con una casa bien
protegida...
—A Sergio no se lo digas... —intercaló el Vikingo—.
En las montañas Helgafell mató cuatro o cinco...
—También estuve en Africa, con el Capitán Grotton
—dijo Sergio, orgullosamente.
—Ah —respondió Eduardo—. Acércame el pan,
abuelo, que ya que no has hecho nada en todo el día...
—¿Me concedes este baile? —dijo un tipo barbudo y
maloliente, inclinándose ante Sergio.
De manera que Sergio se encontró, con las manos en
los hombros del otro, que le miraba furibundamente,
dando saltos al compás sobre el lodazal cada vez más
profundo, y soportando la lluvia cuya intensidad
aumentaba a medida que la noche crecía... A su lado,
buen número de parejas similares chapoteaban a
placer, entre gritos que casi cubrían la música del
violín...
—Lástima que no seas una buena moza, con buenas
carnes —dijo el barbudo maloliente, mirándole con
ojos velados por el alcohol.
—Lo mismo pienso yo de ti, amigo —contestó Sergio.
Un rayo cayó en el interior del bosque, con un
frenético retumbar, agrio y repentino, que se extendió
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