Page 586 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


            boca, hasta casi cada cabello de la cabeza... Los conocía

            tan bien como su propio rostro. Después, contuvo la

            respiración, contó hasta tres, lentamente... (el hombre


            del         trono          continuaba                con         sus        ojos         fijos

            inexpresivamente, en el anciano militar)... y apretó el


            gatillo.


               La bala chilló blandamente en la atmósfera al surgir

            del cañón, impulsada por el campo magnético. Hubo

            como una explosión contenida al lado de Sergio; este


            no  miró  siquiera.  Sabía  perfectamente  que  eran  los

            pulmones del Vikingo, expulsando el aire. El Huesos

            guardaba  silencio;  el  Manchurri  murmuraba  algo  en


            voz muy baja, como si rezase...


               A esa distancia... un segundo, solamente un segundo

            hasta que la bala alcanzase su blanco. Hubo como una


            ligera llamarada cuando el gran proyectil atravesó el

            campo de fuerza, distorsionándolo momentáneamente

            para poder atravesarlo... Un segundo; nada más que


            un simple segundo...


               El visor. Una flor de sangre acababa de estallar en el

            cuello  del  hombre  vestido  de  verde  oscuro.  Sergio,


            tranquilamente,                   observó            cómo          el      cuerpo            se

            derrumbaba  sobre  un  costado,  manchando  con  un

            chorro de sangre el pergamino y el uniforme del viejo


            militar... Vio los rostros espantados, mirando a todas

            partes,  la  ola  de  policías  que  intentaba  trepar  al

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