Page 74 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
sueño cayó sobre él como un bloque de metal.
Cuando despertó, después de una noche llena de
sobresaltos, aún brillaban las estrellas en el cielo, pero
una ligera claridad grisácea anunciaba tristemente el
amanecer. Vio, a través de las ramas, que el cielo estaba
cubierto de algodonosas nubes plomizas, en vez del
claro y brillante azul del día anterior. Los dolores que
le dejase el aterrizaje habían disminuido mucho, pero
en cambio, habían aparecido otros nuevos causados
por la forzada postura nocturna. Apenas recordaba,
nebulosamente, haber oído correteos y alaridos en el
suelo, bajo él, e incluso el rugir bronco de un gran
carnívoro, seguido de una apresurada carrera a través
del follaje, y de los berridos de dolor y angustia de
algún anímalejo capturado...
Hubiera dado cualquier cosa por una buena taza de
Neo‐café hirviente, con tostadas y mantequilla... pero
no tenía a su disposición más que el viscoso DAFOOD.
Comió un buen trozo, muy sorprendido de encontrarlo
ahora casi bueno, acompañado por media botella de
agua... y después, descendió trabajosamente de su
refugio, sintiendo que los brazos y las piernas eran dos
masas duras, casi incapaces de moverse, surcadas de
miles de pequeños pinchazos...
Después de consultar la pantalla nacarada, continuó
la marcha. Al principio, le costó un trabajo ímprobo
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