Page 13 - Negrete Javier - Alejandro Magno Y Las Aguilas De Roma
P. 13
casi nunca, lo que significaba no sólo que no le daba
placer, sino algo mucho peor, que no se dejaba
manipular por ella. También lo aborrecía porque
prefería a los jovencitos como el bello eunuco Bagoas,
y a los no tan jovencitos como su llorado Hefestión.
Pero la paja que había quebrado la espalda del
camello, como decían en Bactria, era que en las
multitudinarias bodas celebradas meses atrás en la
ciudad de Susa Alejandro se había casado con Estatira
la Menor, hija del rey Darío. El comentario de Roxana
a Pérdicas había sido: «Ningún hombre que haya
entrado en mi lecho se acuesta luego con otra mujer».
Lo peor, lo sabía él, no eran los celos carnales, sino que
el nuevo matrimonio de Alejandro significaba futura
competencia para el fruto que llevaba Roxana en el
vientre: había muchos que no se privaban de comentar
que un hijo que compartiera a la vez la sangre de
Alejandro y de Darío tendría mucho más derecho a la
tiara real que otro nacido de una chica de provincias
como Roxana. El propio Pérdicas encontraba razonable
ese argumento, aunque tenía buen cuidado de no
expresarlo en voz alta. Entre otros motivos porque no
tenía muy claro que la criatura que abombaba la tripa
de Roxana fuera fruto de la semilla de Alejandro y no
de la suya.
En esas mismas bodas Pérdicas había tomado a
13

