Page 232 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
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Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card
Y esta vez entendieron. La imagen siguiente no vino
como recuerdo puro en movimiento, sino como un
momento petrificado.
No es que no tengan lenguaje, pensó Ender. Pueden
barbotar, pueden dejarse llevar por las emociones,
pueden ralentizar y hablar metódicamente. Las imágenes
no son aleatorias. No estoy recibiendo una descarga de
memoria completa. Envían imágenes, pero también
deseos y reacciones. Y notan lo que estoy haciendo en mi
propia mente, y responden a eso.
Quizás este tipo de comunicación tuviera su
gramática, y él hablaba con el equivalente de un acento
extranjero. No importaba, mientras le hablaran despacio.
Ahora vio la imagen de una Reina Colmena, alta y
majestuosa, sintió la devoción que ellos sentían, y
también el hambre. Necesitaban estar cerca de ella.
Estaba cubierta de zánganos. Si Ender no la hubiera
visto sin los machos, habría pensado que los lomos de
ellos eran el vientre de la reina, pues la cubrían por
completo.
Luego sintió que se transformaba en uno de los
zánganos. De nuevo la imagen de ella alimentándolo,
pero cuando la Reina Colmena le llevó una babosa a la
boca, la soltó. La babosa quedó fuera de su alcance.
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