Page 249 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
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Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card


                 —Eso les indicaría que he terminado de hablar con

          ellos, y no es así.


                 Sergeant suspiró, pero Carlotta se acercó a Ender, se


          puso al lado. Ahora oía débilmente la voz del Gigante.


                 —Es el Portavoz de los Muertos —dijo el Gigante—.

          El Portavoz de los Muertos tiene ese capullo. Esa Reina


          Colmena  está  viva  en  su  interior.  Por  eso  pudo

          entrevistarla y escribir el libro.


                 Conque La Reina Colmena se basaba en la verdad, a


          fin de cuentas. Y estos fórmicos lo sabían porque todas las

          reinas estaban en contacto constante entre sí.


                 Pero no los zánganos, comprendió Ender. Desde que

          había muerto la reina, los zánganos solo tenían contacto


          entre ellos. Sus poderes mentales eran mucho mayores

          que los de las obreras, pero no igualaban la capacidad de

          la reina para proyectar su control mental y su contacto a


          través  de  distancias  inconmensurables.  Los  zánganos

          necesitaban estar cerca.


                 El zángano mensajero regresó y aterrizó en su cabeza.


                 Ahora tenía otro mensaje. Ender vio la vida de estos


          zánganos  en  el  último  siglo.  Antes  había  veinte.  Solo

          quedaban cinco.


                 Ender vio la muerte de cada uno. Eran dolorosamente


          similares. Abrían la puerta, y mientras la mayoría de los


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