Page 253 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
P. 253

Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card







                                                          10









                                         El Gigante se mueve











                 Mientras  ellos  estaban  en  el  arca,  Bean  solo  podía


          guardar silencio. Había ejercido el mando tantas veces en

          campaña  que  lo  sacaba  de  quicio  ser  un  observador

          mudo. El problema era que todo lo que se le ocurría a él


          también se le ocurría a Cincinnatus o a uno de los otros

          niños.


                 Los cascos proyectaban sus datos a un ordenador de


          la Heródoto y construían un modelo tridimensional de

          sus  movimientos  en  la  holopantalla  del  ordenador


          primario  de  Bean.  La  imagen  nunca  estaba  completa:

          aquello que los cascos no habían observado quedaba en

          blanco. Pero sus movimientos empezaron a construir un


          mapa del arca. Todo muy útil.


                 Cuando  los  rajos  atacaron  a  los  niños  desde  su

          cámara  de  reproducción  y  dos  de  ellos  metieron  las





                                                          253
   248   249   250   251   252   253   254   255   256   257   258