Page 256 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
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Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card
autónoma? ¿Las reinas las reprimían? Esto ni siquiera se
insinuaba en La Reina Colmena, el libro de Ender Wiggin.
O bien su hijo Ender había entendido mal, o bien la reina
que su amigo Ender Wiggin llevaba de mundo en mundo
en su capullo le había mentido.
¡Ender, pobre diablo! ¿Cómo te encontraron? ¿Cómo
pusieron en tus manos el tesoro de su especie? ¿Y por qué
aceptaste la responsabilidad? La Reina Colmena había
cambiado la opinión de la mayoría de la gente, así que
ahora Ender Wiggin era llamado «Ender el Xenocida» y
su victoria se conocía como un nefando crimen de guerra.
Ender Wiggin soportaba (mejor dicho, causaba) todo esto
para hacer las paces con un pueblo que creía haber
destruido por completo.
Pero cuando encontraron a Ender Wiggin, cuando él
escribió La Reina Colmena, la reina con la que él hablaba
estaba enterada de la existencia de esta arca. La reina que
iba a bordo de la nave aún no había muerto. Pero a Ender
Wiggin se le dio a entender que la única superviviente de
la especie fórmica estaba en sus manos. ¿Cuántas
antiguas naves colonizadoras como esta había? ¿Cuántas
otras habían enviado los fórmicos durante los años en que
la Flota Internacional se abría paso hasta sus mundos
coloniales conocidos? Era posible que los fórmicos ya
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