Page 109 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
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Lin robó un tomatito de la guarnición de Isaac y lo limpió
cuidadosamente de salsa de pollo. Lo atrapó con sus
mandíbulas y comenzó a masticar.
Podría ser divertido, señaló. ¿Invitas tú?
— ¡Claro que sí! —tronó Isaac, mirándola. La observó
desde muy cerca durante un instante. Después miró alrededor
para asegurarse de que nadie espiaba e hizo algunos signos
torpes.
Te he echado de menos.
Derkhan apartó la vista educadamente.
Lin rompió el momento para asegurarse de que lo hacía
antes que él. Dio dos fuertes palmadas hasta que todos en la
mesa la miraron. Comenzó a hacer señas, indicando a
Derkhan que tradujera.
—Eh... Isaac está empeñado en demostrar que eso de que
los científicos no hacen más que trabajar, que no saben
divertirse, es falso. Los intelectuales, tanto como los estetas
disolutos como nosotros, saben cómo pasárselo bien, y por
tanto nos ofrece lo siguiente. —Lin agitó el cartel y lo tiró al
centro de la mesa, donde era visible para todos. Atracciones,
espectáculos, maravillas y raciones de coco por cinco meros
estíveres que Isaac se ha ofrecido a aportar...
— ¡Pero no para todos, puercos! —rugió Isaac fingiendo
ultraje, aunque fue acallado por un rugido etílico de gratitud.
—...se ha ofrecido a aportar —siguió Derkhan tenaz—.
Por tanto, propongo terminar de beber y comer, y salir
disparados hacia Sobek Croix.
Se produjo un asenso caótico. Los que ya habían
terminado sus consumiciones recogieron sus bolsas. Los
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