Page 680 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
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cúpula había sido alterada y adaptada a sus nuevos dueños

            habían derribado algunos edificios para reemplazarlos por

            otros nuevos y extraños. Pero la distribución general y gran

            parte de las estructuras seguían siendo exactamente iguales
            que antes de la construcción.


                Había una entrada en la punta meridional de la base, en la

            Plaza Yashur. Al lado opuesto de la circunferencia estaba la

            salida de la calle Labasura, una vía empinada que moría en

            el río. La ley cacta indicaba que la entrada y la salida del

            Invernadero  solo  se  podían  realizar,  respectivamente,  por
            estos puntos. Era desafortunado aquel que vivía en el exterior

            y a la vista de uno de estos portales. La entrada le podría

            llevar dos minutos, pero la salida sería un largo y complejo

            paseo hasta casa.

                Cada  mañana,  a  las  cinco,  se  abrían  las  puertas  de  los

            cortos  pasadizos  de  independencia  y  se  cerraban  a

            medianoche.  Las  entradas  estaban  protegidas  por  una

            pequeña unidad de guardias blindados con grandes cuchillos

            de combate y el poderoso arco hueco de los cactos.

                Como  sus  mudos  primos  enraizados,  el  pueblo  cacto

            disponía de una piel vegetal gruesa y fibrosa. Era tensa y se

            perforaba con facilidad, pero sanaba rápido, aunque con feas

            cicatrices;  casi  todos  los  cactos  estaban  cubiertos  por

            inofensivos ganglios costrosos. Hacía falta mucha fuerza o

            mucha suerte para alcanzar sus órganos y causar algún daño

            significativo.  Las  balas,  flechas  y  virotes  solían  ser

            ineficaces  contra  ellos,  motivo  por  el  que  sus  soldados
            portaban arcos huecos.


                Los  primeros  diseñadores  de  aquella  arma  habían  sido

            humanos. Fueron usadas durante el terrorífico mandato de



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