Page 910 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
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escupía muerte y sacudía a su alrededor hueso serrado.
Los cinco rehechos retrocedieron mientras la criatura
avanzaba salvajemente sobre ellos, y siguieron a Motley al
pasillo. La furiosa pira viviente chocó contra las paredes, que
se prendieron, y buscó a tientas la puerta.
Desde el pequeño pasillo continuaron los sonidos del
plasma, el ácido escupido y las púas de energía elictrotau-
matúrgica.
Durante varios segundos prolongados, Derkhan y
Yagharek e Isaac contemplaron pasmados la entrada. La
polilla seguía chillando donde ellos ya no podían verla y el
pasillo quedaba inundado de luz parpadeante y calor.
Entonces Isaac pestañeó y bajó la vista hacia Lin, que se
hundió en su abrazo.
Él le dijo algo en un siseo, la sacudió.
—Lin —susurró—. Lin... nos marchamos.
Yagharek se acercó rápidamente a la ventana y se asomó
a la calle que discurría cinco pisos por debajo. Junto a la
ventana, una pequeña y protuberante columna de ladrillos
sobresalía del muro y se convertía en una chimenea. Debajo
de ella, una tubería de drenaje descendía serpenteando. Se
encaramó rápidamente al alféizar de la ventana, alargó la
mano hacia la tubería y le dio un tirón. Era sólida.
—Isaac, tráela aquí —dijo Derkhan con urgencia. Isaac
levantó a Lin y se mordió el labio al notar lo poco que pesaba.
La llevó rápidamente hasta la ventana. Mientras la
observaba, el rostro de ella se quebró de pronto en una
sonrisa incrédula, extática. El empezó a llorar.
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