Page 106 - El Zoo De Papel Y Otros Relatos - Ken Liu
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Debéis salvarlo, había terciado la esposa, inclinándose
igual que un pollo picoteando arroz. Si esto trasciende, las
casamenteras ni se le acercarán.
Las hulijing eran demonios que robaban corazones.
Yo me estremecí, temiendo no tener el coraje necesario
para enfrentarme a una de ellas.
Padre apoyó una cariñosa mano en mi hombro y me
sentí más tranquilo. En su mano tenía a Cola de
golondrina, una espada forjada trece generaciones atrás
por nuestro antepasado, el general Lau Yip. La espada
estaba cargada con cientos de bendiciones taoístas y
había bebido la sangre de innumerables demonios.
Una nube pasajera ocultó la luna un instante y todo
quedó envuelto en la oscuridad.
Cuando la luna emergió de nuevo poco faltó para
que se me escapara un grito.
Allí, en el patio, estaba la mujer más hermosa que
jamás había visto.
Llevaba un vaporoso vestido de seda blanca y
mangas holgadas, con un ancho cinturón plateado.
Tenía el rostro pálido como la nieve, y el cabello negro
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