Page 546 - El Zoo De Papel Y Otros Relatos - Ken Liu
P. 546
—le dijo a su esposa—. Siempre he sabido que Hua
Xiong acabaría siendo un hombre de bien.
Ese año trabajaron más duro que nunca en los
campos. Las langostas hicieron una nueva visita a la
región, pero pasaron por alto su pueblo. Los tallos de
sorgo crecieron altos y rectos, mecidos por los vientos
secos de final de verano. Fue la mejor cosecha que
habían tenido en años.
La víspera de Año Nuevo, Hua Xiong se presentó
con un séquito de fornidos criados.
—Que el nuevo año os traiga buena fortuna, señor
Guan —dijo Hua Xiong. Ambos se saludaron con una
reverencia en la puerta.
El padre de Chang Sheng lo invitó a entrar y le
ofreció té y vino de ciruela. Se arrodillaron sobre las
impolutas esterillas nuevas, uno a cada lado de la
mesita donde estaba la vasija de vino caliente.
Brindaron cada uno a la salud del otro y se tomaron
las tres tacitas de rigor. Hua Xiong se rio incómodo
antes de decir:
—Bien, señor Guan, he venido por el asuntillo de la
renta.
546

