Page 62 - COELHO PAULO - El Demonio Y La Srta Prym 4.RTF
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"Será mejor que tenga alguna cosa importante
                   que decirnos -pensó la dueña del hotel-. O la
                   despediré hoy mismo, a pesar de la promesa que
                   hice a su abuela de no dejarla desamparada jamás."
                   -¡Escúchenme! Les voy a contar una historia que
                   conocen todos, excepto nuestro visitante -dijo
                   Chantal, mirando en dirección al extranjero-.
                   Después, les contaré otra historia que sólo conoce
                   nuestro visitante. Cuando termine de contarles
                   ambas historias deberán juzgar si he hecho mal al
                   interrumpir su merecido descanso de la noche de
                   los viernes, después de una semana de trabajo
                   agotador.
                            "Se arriesga demasiado -pensó el cura-. No sabe
                   nada que no sepamos nosotros. Por mucho que sea
                   una pobre huérfana, sin otros medios para ganarse
                   la vida, será difícil convencer a la dueña del
                   hotel para que la mantenga en el empleo.
                   »Bueno, quizás no sea tan difícil -reflexionó-.
                   Todos cometemos pecados y, pasados dos o tres días
                   de enfado, todo se perdona." Además, no conocía,
                   en toda la aldea, otra persona que pudiese
                   trabajar en el bar. Era un empleo para gente joven
                   y ya no quedaban más jóvenes en Viscos.
                   -Viscos tiene tres calles, una plazuela con una
                   cruz, algunas casas en ruinas, una iglesia con un
                   cementerio al lado... -empezó a decir Chantal.
                   -¡Un momento! -exclamó el extranjero.
                            Sacó una pequeña grabadora de su bolsillo, la
                   puso en marcha y la dejó encima de la mesa.
                   -Todo lo que tiene relación con la historia de
                   Viscos me interesa. No quiero perderme ni una sola
                   palabra. Supongo que no te molesta que te grabe...
                            Chantal no sabía si le molestaba o no, pero no
                   podía perder más tiempo. Hacía horas que luchaba
                   contra sus miedos y, cuando finalmente había
                   reunido el valor suficiente para empezar, no podía
                   permitir ninguna interrupción.
                   -Viscos tiene tres calles, una plazuela con una
                   cruz, algunas casas en ruinas, otras bien
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