Page 67 - COELHO PAULO - El Demonio Y La Srta Prym 4.RTF
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para mí. Si reaccionan así, habrán cometido un
                   crimen y jamás obtendrán la recompensa prometida.
                            Uno a uno, los clientes del bar fueron
                   saliendo, empezando por los más jóvenes y acabando
                   por los más viejos. Sólo se quedaron Chantal y el
                   extranjero.
                            Ella cogió su bolso, se puso el abrigo, se
                   dirigió hacia la puerta y, entonces, se giró.
                   -Has sufrido y deseas venganza -dijo ella-. Tu
                   corazón está muerto, tu alma sin luz. El demonio
                   que te acompaña está sonriendo porque llevas a
                   cabo el juego que él determinó.
                   -Gracias por haber hecho lo que te pedí. Y por
                   haberme contado la interesante y verídica historia
                   sobre la horca.
                   -En el bosque me dijiste que querías respuestas
                   para ciertas preguntas, pero de la manera que has
                   urdido tu plan, sólo la maldad tiene recompensa;
                   si no hay ningún asesinato, el Bien sólo obtendrá
                   alabanzas. Y sabes de sobras que las alabanzas no
                   alimentan bocas hambrientas ni animan pueblos
                   decadentes. Tú no quieres la respuesta a una
                   pregunta, sino la confirmación de algo en lo que
                   deseas creer desesperadamente: que todo el mundo
                   es malo.
                            La expresión del extranjero cambió y Chantal se
                   dio cuenta de ello.
                   -Si todo el mundo es malo, se justifica la
                   tragedia que has sufrido -continuó diciendo ella-.
                   Te será más fácil aceptar la pérdida de tu mujer y
                   tus hijas. Pero si existen personas buenas, tu
                   vida será insoportable, aunque digas lo contrario;
                   porque el destino te puso una trampa que no
                   merecías. No quieres recuperar la luz, sino tener
                   la certeza de que sólo existen las tinieblas.
                   -¿Adónde quieres ir a parar?
                   -A una apuesta más justa. Si, dentro de tres
                   días, no ha habido ningún asesinato, el pueblo
                   obtendrá los diez lingotes de oro de cualquier
                   manera. Como premio por la integridad de sus
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