Page 72 - COELHO PAULO - El Demonio Y La Srta Prym 4.RTF
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atrapará."
Por increíble que pueda parecer, aquello que
escuchaba lo dejó más aliviado, como si el
sufrimiento ajeno disminuyera su dolor individual.
A partir de entonces, la presencia del demonio se
tornó cada vez más constante. Hacía dos años que
convivía con él, y no le proporcionaba ni placer
ni tristeza saber que se había apoderado
completamente de su alma.
A medida que se familiarizaba con la compañía
del demonio procuraba saber más cosas sobre el
origen del Mal, pero nada de lo que preguntaba
obtenía una respuesta precisa:
"Es inútil que intentes averiguar por qué
existo. Si quieres una explicación, puedes decirte
a ti mismo que soy la manera que Dios encontró
para castigarse por haber decidido, en un momento
de distracción, crear el Universo."
Ya que el demonio hablaba tan poco de sí mismo,
el hombre empezó a buscar todo tipo de información
referente al Infierno. Averiguó que la mayoría de
las religiones tenían "un lugar de castigo" adonde
se dirigía el alma inmortal que había cometido
ciertos crímenes contra la sociedad (todo parecía ser
una cuestión de la sociedad, no del individuo).
Algunas decían que, una vez separado del cuerpo,
el espíritu cruzaba un río, se enfrentaba a un
perro y entraba por una puerta por la que nunca
jamás volvería a salir. Como colocaban el cadáver
en un túmulo, este lugar de tormentos se situaba,
en general, en el interior de la tierra; a causa
de los volcanes, se sabía que este interior está
lleno de fuego, y la imaginación humana creó las
llamas que torturaban a los pecadores.
Una de las descripciones más interesantes la
encontró en un libro árabe: allí estaba escrito
que, una vez fuera del cuerpo, el alma debe
caminar por un puente tan estrecho como el filo de
una navaja, en el lado derecho está el paraíso, en

