Page 116 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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En ocasiones Tequila traía trozos de tela de verdad del

              trabajo, porque decía que los ricos Victorianos para los

              que trabajaba no los echarían de menos. Nunca dejaba a


              Nell  jugar  con  ellos,  por  lo  que  Nell  no  entendía  la

              diferencia entre la tela de verdad y la que salía del C.M.




                 Harv  encontró  un  trozo  una  vez.  Los  Territorios

              Cedidos,  donde  vivían,  tenían  playa,  y  a  Harv  y  sus


              amigos  les  gustaba  ir  a  buscar  por  allá,  muy  por  la

              mañana, cosas que la marea hubiese traído de Shanghai,

              o lo que los víctors del Enclave de Nueva Atlantis tiraban


              por el váter. Lo que buscaban realmente eran trozos de

              Nanobar.  En  ocasiones  el  Nanobar  venía  en  forma  de


              condón,  en  ocasiones  se  usaban  trozos  mayores  para

              envolver cosas y evitar que se las comiesen los bichos. En

              cualquier  caso,  podía  recogerse  y  venderse  a  ciertas


              personas que sabían cómo limpiarlo y unir un trozo de

              Nanobar a otro para fabricar trajes protectores y otras

              cosas.




                 Harv se metió el trozo de tela en el zapato y luego se

              fue a casa, sin decir ni una palabra a nadie. Esa noche


              Nell, tendida en el colchón rojo, soñó con extrañas luces

              y  finalmente  le  pareció  ver  un  monstruo  azul  en  la


              habitación:  era  Harv  bajo  su  manta  con  una  linterna

              haciendo  algo.  Ella  se  movió  muy  despacio  para  no


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