Page 125 - Portico - Frederik Pohl
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«Bésame tonto». Sin embargo, al cabo de cierto tiempo,
dejamos de decirlo.
A pesar de todo, nos graduamos. Sin excepción.
Organizamos una fiesta de graduación, Sheri y yo, y
los cuatro Forehand, así como los demás que habían
venido de la Tierra con nosotros y los seis o siete que
acudieron desde uno u otro lugar. No invitamos a
ningún extraño, pero nuestros profesores no eran
extraños. Todos ellos se presentaron para desearnos lo
mejor. Klara llegó tarde, tomó una copa a toda prisa,
nos dio un beso a cada uno, hombres y mujeres, incluso
al muchacho finlandés con el problema del idioma que
había recibido toda su instrucción por medio de cintas
grabadas. Él sí que tenía un buen problema. Poseen
cintas de instrucción en todos los idiomas existentes, y
si da la casualidad de que no tienen ninguna en tu
dialecto exacto, hacen que la computadora te las
traduzca a partir del dialecto más parecido al tuyo. Esto
es suficiente para que apruebes el curso, pero el
problema empieza luego. No puedes esperar ser
aceptado por una tripulación que no puede hablar
contigo. Su deficiencia le impidió aprender otro
idioma, y en Pórtico no había un alma viviente que
hablara finlandés.
Ocupamos el túnel hasta tres puertas más allá de las
nuestras, la de Sheri, la de los Forehand, y la mía, en
ambas direcciones. Bailamos y cantamos hasta que
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