Page 126 - Portico - Frederik Pohl
P. 126
algunos de nosotros empezaron a desfilar, y entonces
consultamos la lista de lanzamientos en la pantalla de
PV saturados de cerveza y tabaco, jugamos a cartas y
yo gané.
Algo sucedió en el interior de mi cabeza. No es que
me serenase de pronto. No fue eso. Aún me sentía muy
alegre y comunicativo, abierto a todas las influencias
exteriores. Sin embargo, una parte de mi mente se abrió
y unos clarividentes ojos escudriñaron el futuro e
hicieron un juicio.
‐ Bueno ‐ dije ‐, creo que lo mejor es pasar. Sess, tú
eres el número dos; coge carta,
‐ Treinta y uno con nueve ‐ repuso apresuradamente;
todos los Forehand se habían decidido en una reunión
familiar, ya hacía rato ‐. Gracias, Bob.
Hice un gesto de despreocupación. En realidad no me
debía nada. Aquélla era una Uno, y yo no hubiera
tomado una Uno a ningún precio. La verdad es que en
el tablero no había nada que me gustase. Sonreí a Klara
y le guiñé un ojo; ella continuó muy seria, respondió a
mi guiño, pero siguió estando seria. Comprendí que
sabía lo que yo acababa de deducir: todos esos
lanzamientos habían sido rechazados. Los mejores
fueron rápidamente solicitados por los veteranos y los
miembros del personal fijo en cuanto se anunciaron.
125

