Page 171 - Portico - Frederik Pohl
P. 171

UNA  NOTA  SOBRE  EL  TRASERO  DE  LOS

            HEECHEES




               Profesor Hegramet: No tenemos ni idea de cómo eran

            los Heechees, excepto por deducciones. Probablemente

            eran  bípedos.  Sus  herramientas  se  adaptan  bastante


            bien  a  las  manos  humanas,  así  que  probablemente

            tenían manos. O algo por el estilo. Parece que veían casi

            el mismo espectro que nosotros. Debían ser más bajos


            que  nosotros,  digamos,  un  metro  y  cincuenta

            centímetros, o menos. Y tenían un trasero muy curioso.

               Pregunta:  ¿A  qué  se  refiere  con  eso  de  «un  trasero


            muy curioso»?

               Profesor Hegramet: Bueno, ¿han visto alguna vez el


            asiento del piloto de una nave Heechee? Se compone

            de dos plazas planas unidas en forma de V. Nosotros

            no resistiríamos más de diez minutos ahí sentados sin


            destrozarnos el trasero. Así pues, lo que hacemos es co‐

            locar un asiento de tela encima de las dos piezas. Pero


            esto es algo añadido por los hombres. Los Heechees no

            tenían nada parecido.

               Por lo tanto, su cuerpo debía de ser similar al de una


            avispa, con un gran abdomen colgante, que debía de

            extenderse hasta por debajo de las caderas, entre las

            piernas.








                                                                                                         170
   166   167   168   169   170   171   172   173   174   175   176