Page 321 - Portico - Frederik Pohl
P. 321

Sigfrid no responde a mi cortés comentario. Me deja

            reflexionar.


               ‐ Está bien ‐ admito.

               Me siento muy abierto y vulnerable, permitiendo que

            no suceda nada, viviendo ese momento como si fuera


            a durar eternamente, igual que Klara en su instantánea

            y perpetua caída.


               Sigfrid dice suavemente:

               ‐ Bob, cuando te masturbabas, ¿pensabas en Dane?

               ‐ Odiaba hacerlo ‐ contesto.


               Él aguarda.

               ‐ Me odiaba a mí mismo por hacerlo. Es decir, no es

            que me odiara. Me despreciaba. Eres un maldito hijo


            de perra, pensaba, indigno y asqueroso, por imaginarte

            que estás siendo violado por el amante de tu novia.

               Sigfrid espera que siga hablando. Después dice:


               ‐ Creo que tienes ganas de llorar, Bob.

               Tiene razón, pero no le contesto.


               ‐ ¿Te gustaría llorar un poco? ‐ insiste.

               ‐ Me encantaría ‐ admito.

               ‐ Entonces, ¿por qué no lo haces, Bob?


               ‐ Ojalá pudiera ‐ replico ‐. Desgraciadamente, no sé

            cómo hacerlo.






               Capítulo 24







                                                                                                         320
   316   317   318   319   320   321   322   323   324   325   326