Page 324 - Portico - Frederik Pohl
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Y, casi inmediatamente, obtuve una señal enorme,
brillante y muy cercana.
Cincuenta y cinco días de aburrimiento y cansancio
se borraron enseguida en mi mente. Había algo muy
cerca o muy grande. Me olvidé del sueño. Me agaché
sobre la pantalla de navegación, sosteniéndome con las
manos y las rodillas, y entonces lo vi: un objeto
cuadrangular que avanzaba hacia la pantalla. Brillaba
con gran intensidad. ¡Puro metal Heechee! Los lados
eran irregularmente planos, con protuberancias
redondeadas que sobresalían de ellos.
Y la adrenalina empezó a fluir y visiones de dulces
pasteles bailaron en mi cabeza. Lo vi salir del radio de
visión, y entonces me incorporé hasta la altura del
analizador, ansioso por ver lo que saldría. No había
duda de que era bueno, la única duda consistía en
averiguar hasta qué punto. ¡Quizás
extraordinariamente bueno! ¡Quizá todo un Mundo de
Peggy para mí solo, con una renta de varios millones
anuales en derechos durante el resto de mi vida! Quizá
sólo una cáscara vacía. Quizá ‐ la forma cuadrangular
lo sugería ‐ quizás el sueño más fantástico de todos,
¡una nave Heechee realmente grande en la que yo
podría entrar y volar hacia donde quisiera, bastante
grande para transportar a un millar de personas y un
millón de toneladas de carga! Todos estos sueños eran
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