Page 45 - Portico - Frederik Pohl
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Las cosas que primero te impresionan en Pórtico son
la pequeñez de los túneles, que aún parecen más
pequeños de lo que son porque están bordeados de una
especie de macetas con plantas; el vértigo de la escasa
gravedad y el hedor. Pórtico se va conociendo poco a
poco. No hay manera de abarcarlo todo con una mira‐
da; no es más que un laberinto de túneles en la roca. Ni
siquiera estoy seguro de que los hayan explorado
todos. Lo cierto es que hay muchos kilómetros por
donde nunca pasa nadie, o con muy poca frecuencia.
Así es como eran los Heechees. Se quedaron con el
asteroide, lo recubrieron todo con metal de tabique,
excavaron túneles, los llenaron con sus posesiones; la
mayoría estaban vacíos cuando llegamos, vacíos como
todo cuanto perteneció a los Heechees a lo largo y
ancho del universo. Y entonces lo abandonaron, por la
razón que fuese.
Lo que más se parece a un punto central en Pórtico es
la Ciudad de Heechee. Se trata de una cueva en forma
de huso situada cerca del centro geométrico del
asteroide. Dicen que cuando los Heechees
construyeron Pórtico vivían allí. Nosotros, los nuevos
visitantes de la Tierra, también vivimos allí al
principio. (Y otros. Una nave de Venus llegó justo antes
que la nuestra.) Es donde se encuentran los
alojamientos de la compañía. Más adelante, si nos
enriquecíamos debido a un viaje de prospección,
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