Page 60 - Portico - Frederik Pohl
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humanidad. Se celebran servicios religiosos en
determinadas fechas, oficiados por representantes de
los diversos credos.
Me atraganté. Él dijo con indiferencia, acercándose a
un jugador cuyas fichas se estaban terminando:
‐ Puedes apostar diez dólares a la ruleta; en la
mayoría cien es lo mínimo. Creo que por ahí hay una
máquina de monedas de diez dólares.
Se apresuró a ocupar la silla vacía y ya no volví a
verle.
Me quedé mirando un rato y vi en la misma mesa a la
chica de las cejas pobladas, que estudiaba sus cartas.
No levantó la vista.
Comprendí que no podría jugar mucho aquí, y
enseguida me di cuenta además de que tampoco
podría pagar tantas copas, y casi al mismo tiempo mi
sistema sensorial interno empezó a decirme cuántas
copas había ingerido. Lo último que pensé fue que
debía volver a mi habitación a toda prisa.
Capítulo 7
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